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Grave enfermedad respiratoria, crónica e irreversible, causada en el 90% de los casos por el tabaquismo
Comprende a la bronquitis crónica y al enfisema pulmonar Este 18 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), que comprende a la bronquitis crónica y al enfisema pulmonar. Es una enfermedad crónica e irreversible que en el 90% de los casos es causada por el tabaquismo.
El Día Mundial de la EPOC es organizado anualmente desde 1997 por la Iniciativa Global contra la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (GOLD por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para promover una comprensión más profunda de la enfermedad, fomentar una cultura de prevención ante sus factores de riesgo y ofrecer una mejor atención al paciente.
La EPOC es un trastorno respiratorio irreversible caracterizado por la limitación crónica del flujo aéreo, manifestado por falta de aire (o disnea), tos, sibilancia y aumento en la producción de expectoraciones (moco o flema).
Estos síntomas, en particular la falta de aire, pueden llegar a restringir la capacidad de las personas para llevar a cabo sus actividades cotidianas normales, como bañarse, caminar, subir escaleras o hasta abrocharse las agujetas de los zapatos, lo cual afecta seriamente su calidad de vida. El paciente siente que se asfixia y no puede respirar, ya que ante la inflamación bronquial y alveolar, el aire permanece atrapado en sus pulmones.
De acuerdo a información de GOLD, la EPOC es la cuarta causa de mortalidad en el mundo y cobra 2.75 millones de vidas anualmente. Para el 2030 se espera que la EPOC se convierta en la tercera causa más importante de mortalidad, después de las cardiopatías y el accidente vascular cerebral. Actualmente 210 millones de personas padecen EPOC.
En el 90% de los casos, la EPOC es causada por el tabaquismo y en un 10% por la inhalación de humo de leña en zonas rurales. Las personas que han fumado 20 cigarros diarios durante 10 años de su vida, son quienes tienen más riesgo de contraer EPOC.
El Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) estima que en México podrían existir 2.2 millones de enfermos de EPOC, cifra que podría incrementarse a más de 4 millones en corto plazo, si se considera que más de 16 millones de mexicanos fuman hoy en día.
La doctora Sonia Meza, especialista en neumología y Coordinadora de Iniciativas para el Control del Tabaco de la Fundación Interamericana del Corazón, reitera que la EPOC es una de las enfermedades asociadas directamente con el consumo del tabaco, cuya prevalencia ha aumentado en los últimos 10 años. En México cada vez se consume tabaco a más temprana edad.
En los años 70, el promedio de inicio para fumar eran los 18 años en hombres y 23 en mujeres, y ahora la Encuesta Nacional de Adicciones indica que la edad de inicio promedio son los 12 años, lo que significa que podríamos llegar a tener pacientes con destrucción pulmonar antes de los 40 años de edad.
En la EPOC, la obstrucción del flujo aéreo es progresiva y está asociada con una respuesta inflamatoria anormal de los pulmones a las partículas y gases nocivos del cigarro, el cual está adicionado con aproximadamente 4,000 sustancias altamente tóxicas, que producen enfermedades graves como ésta, así como cáncer e infartos.
La EPOC es una enfermedad que no se puede curar, pero es prevenible y tratable. Cuando un fumador acude a consulta, si ha tosido durante dos años sin causa aparente o tiene disnea (falta de aire), el diagnóstico puede ser EPOC. Es muy importante tomar en cuenta que dejar de fumar mejora los síntomas y la sobrevida.
La tos es el síntoma más común y debido a que en las fases tempranas de la enfermedad no afecta las actividades diarias, se aprende a convivir con ella. Esta es la llamada “tos de fumador”. Al paso de los años, la tos persiste durante todo el día, debido a la inflamación progresiva de las mucosas pulmonares, y se da una reducción cada vez mayor del flujo aéreo. El fumador atribuye su falta de condición física a la edad o al hecho de que ya no hace ejercicio, y si continúa fumando, en unos años más desarrollará el cuadro completo de EPOC.
Cuando el paciente acude a consulta médica por sensación de falta de aire con actividades cotidianas, la enfermedad suele estar avanzada. Esto nos hace reflexionar en que no tiene ningún caso esperar a que el daño sea crónico e irreversible, cuando la prevención es sencilla: no fumar.
El impacto económico de la EPOC ocasiona complicaciones como desembolso por consultas médicas frecuentes, radiografías,medicamentos, hospitalizaciones, eventualmente oxígeno suplementario y disminución en la productividad laboral por ausentismo e incapacidad, además del deterioro progresivo en la calidad de vida.
Se puede sospechar si una persona tiene EPOC, si responde afirmativamente al menos a tres de las siguientes preguntas:
1. ¿Tiene tos frecuente la mayor parte de los días?
2. Cuando tose, ¿tiene flema o moco la mayor parte de los días?
3. ¿Le falta el aire más fácilmente que a otras personas de su edad?
4. ¿Es mayor de 40 años?
5. ¿Es usted fumador o exfumador?
Ante la sospecha, su médico puede hacerle una sencilla prueba respiratoria (espirometría) para confirmar el diagnóstico.
Es doblemente necesario dejar de fumar para prevenir padecimientos como la EPOC en tiempos de la influenza estacional y la causada por el virus AH1N1. Está científicamente comprobado que el humo de tabaco inhalado por el fumador y la gente expuesta, disminuye los mecanismos de defensa del tracto respiratorio, lo que eleva la susceptibilidad a contraer enfermedades respiratorias. Este riesgo se incrementa en los pacientes con EPOC.
Fuente: JournalMex
Palabras claves: Epoc, tabaquismo |